Las guerras suelen surgir de intereses políticos, estratégicos y económicos, aunque muchas veces se expliquen o se justifiquen mediante religión, ideología o identidad cultural.
Las narrativas pueden ser religiosas, ideológicas o
patrióticas, pero las decisiones de guerra suelen tomarse por poder, seguridad
o intereses materiales.
Las dos anteriores puntualidades se las he consultado a la
IA comercial, sin pago. Ella me ha resuelto una duda, sin ser directa ni menos
adversa a su matriz creadora. Sin embargo, hoy estamos inmersos en sus
decisiones estratégicas que se incrustan en una de las inteligencias del mundo
mundial: La inteligencia militar.
Hoy, estamos informándonos de la capacidad de ataque militar
que tienen los EE.UU. y su aliado principal en Medio Oriente. Donde el país más
controversial de la región, Irán, ha sido atacado y su líder religioso -el cual
reemplaza a las democracias, regímenes, dictaduras, califatos, imperios, etc,
por una teocracia- fue eliminado por la acción de un bombardeo en su país.
Entonces, ¿cuál es la importancia de Irán? ¿Cambiar su
régimen de administración, limitar su expansionismo, ayudar a su población,
obtener los recursos de su territorio, destruirlo, invadirlo, someterlo,
liberarlo…?
Lo cierto es que lo han atacado y bombardeado. Logrando con
ello la reacción de éstos y su respuesta a la agresión. ¿Cómo vemos esto o cómo
lo veremos? Acá la narrativa es preponderante, ya que la historia la escriben
los victoriosos y la verdad sufre adecuaciones.
El que escribe tiene su posición en el mundo, del fin del
mundo: Chile. Desde acá solo se puede interpretar por la información, en
contrastes, dada por los analistas de la TV, Radio y uno que otro medio escrito
-casi inexistentes en estos tiempos digitalizados- y la información de base que
podemos manejar (libros, textos y verdades de cada cual), esperando que ésta no
esté tan manipulada por las correcciones de los victoriosos.
Un grande del planeta Tierra, con uno pequeño, pero bien
diseminado por el orbe, y en conjunto, han atacado a un grande de una región,
del medio oriente, que produce mucha cantidad de petróleo (carburante, por
excelencia, que aún utilizan la mayoría de las máquinas)
Las acciones bélicas han sido decisivas y contundentes,
advirtiendo que es una manifestación de guerra para provocar cambios en la
política y economía que se estaba desarrollando, hasta estos tiempos, en el país
atacado. Indicándole a la región quiénes son los que tienen el poder y, luego
de el cese de hostilidades, quien pondrá las reglas de colaboración.
Internamente, se necesita a la población para que esté de
acuerdo con la nueva situación y las comunicaciones están centradas en derrocar
un régimen opresor de la ciudadanía, específicamente en contra de las mujeres y
sus libertades. Acá me resuenan dos: “El Estado opresor, es un macho violador”
y “A la licuadora la tula violadora”.
También está claro el fenómeno de un ejército, menor, con
mucha capacidad de fuego y desplazamiento, más allá de sus fronteras. Esta
mesnada, da la posibilidad de tener representación en el desplazamiento
terrestre del grande del planeta y así debilitar fronteras y dejar libre el
paso de penetración, hasta la capital de cualquier nación cercana al conflicto.
Si Irán, cae, caen todas las demás.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario